A usted, señor lector que rara vez acusa recibo de nuestro grito desaforado solicitándole que aparezca, le parecerá que el título está compuesto por una frase fuerte. Pero acá en 8bit somos gente comprometida con lo que decimos, por lo que no tememos al qué dirán (total todavía no dicen nada).
Además, la evidencia está ahí para que la veamos todos. Es cuestión de mirar los catálogos disponibles para la de doble pantalla (Como ya dijimos, los dos iPhones pegados o DS) y la PSP. Es verdad, antes que lo piensen lo decimos, que en muchos casos hay mezclas de la vieja escuela con las hermosas artes de los niños jugones de hoy – conocidos por la plebe como casuals.
Ejemplo de esto último mencionado son las dos instalaciones de la saga The Legend of Zelda en la NDS. Antes de que comiencen los ataques DDOS a nuestros servidores por herejía, sabemos muy bien - y más que nadie quien les escribe – que la saga de Zelda se mantiene aún dentro de la casa de la resistance. Pero hay resistencias más resistidas que otras, y esas son las de los Zelda 2d. Y en DS tenemos eso: Dos Zelda Dos De. O casi, porque son dos punto cinco de. Lo mismo, pero distinto.
Pero no es esto, mis queridos conresistentes o mejor dicho camaradas, lo que le otorga los elementos propios de la clase inferior de jugadores – los casuals – como el hecho de que algunos puzzles utilicen el micrófono. Y es verdad, cuando hay que soplar para apagar el fuego en The Phantom Hourglass es completamente innovador. Pero gritar y en base a lo fuerte que gritemos establecer el precio de algo es simplemente un sinsentido. Para que parezcamos aún más extraños frente a la gente, como si no tuviéramos ya suficientes problemas viciando a nuestra edad en frente de la gente. Gracias Potatamoto.
Lo que les ruego es que por favor no confundan nuestras intenciones con el movimiento de resistencia. No somos aquellos que pretenden suprimir la innovación, sino todo lo contrario. De hecho, nuestros motivos son casi Darwineanos. Sí, escucharon bien. Soportamos enteramente a la evolución, por ese motivo creemos que lo que ocurre es anti-natural. Los juegos están retrocediendo en la escala evolutiva.
En la figura de arriba podemos ver cómo el hombre se dio cuenta que estaba más copada la “old-school evolutiva”.
Pero si continuamos con el argumento evolutivo de la resistance, nos topamos con una aparente paradoja: ¿Cómo puede ser que si nuestra causa es válida estemos perdiendo?
Es fácil; no es el campo de la naturaleza lo que nos puso en desventaja sino la creación humana más vil. Sí señores, el capital. Desarrolladores hijos del imperio, sedientos de dinero y sangre gamer son los que nos han puesto al límite de la extinción. Pero no, ¡antes muertos que extintos! O bueno, algo así.
Abajo podrán ver, compañeros, un ejemplo que servirá mucho para exponer nuestro punto (créditos a quien corresponda en la creación de la misma).![]()
Como podrán ver, se puede hacer mucho dinero evolucionando de veras. Evolucionando y manteniendo elementos que no sean tan sólo sucio fanservice. Aunque en la imagen haya ciertos problemas temporales – que invito a nuestros lectores a detectar – se entiende. Igualmente, antes de que me acusen de fanboy no es Nintendo el único que continúa con esta línea. Pero la imagen servía a los fines de ilustrar mi pensamiento.
¿Y cómo continúa esto? No lo sé, camaradas. A seguir “viciando”, especialmente en las consolas chiquitas. Ese parece ser nuestro destino…
Por ahora. Ya van a venir a buscar nuestra fidelidad, queridos lectores. Y aquí estaremos, preparados para inaugurar la nueva etapa gamer.
Los casuals pueden haber ganado una generación. Pero no la guerra. Oh, esa no la van a ganar.
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