Voy a hablar de algo excesivamente bueno. Algo que probablemente pasó desapercibido mientras todos mirabamos como Halo 3 reinventaba la definición de reinventar los FPS mediante no reinventar una mierda, mientras Miyamoto - a quien muy cariñosa y respetuosamente nos vamos a referir como Potatamoto - nos vendía el WiiMusic, el WiiFit y el Mario Bras o mientras Kaz Hirai gritaba Ridge Racer ("It's Ridge Racer, Riiidge Racer") en un bucle infinito solamente interrumpido por éste tipo de cosas deprimentes.
Pero, como todos sabemos, existe todavía una consola que intenta hacer la Resistance. Y es la DS, conocida por todos los no gamers como "la pantalla y el iPhone incrustrado". Por lo menos en éstos lugares donde es más barato un sicario que una consola. Pese a que Potatamoto también curra con esta a más no poder, hay varios juegos que encarnan nuestra pelea. O algo así.
Pero hoy les voy a hablar de uno en particular. No, no dije que vaya a descubrir América, algo que merezca un Nóbel -¡no hoy!- o algo que nadie les haya dicho. Pero si estaban peleando la Console War, capaz se lo comieron.
Sin más preámbulo (sin mucho más, quiero decir) hablo de los "Professor Layton and..." La semana pasada, tuvimos el release en idiomas que se pueden leer y escribir por gente normal (o sea, la traducción del japonés) y todavía celebramos esta fiesta de la resistencia.
El catch del juego es maravillantemente fácil. Un profesor y un pibito con un alocado mix de aspiraciones de genio y voz irritante se encargan de resolver misterios, acertijos y toda esa clase de cosas. Sí, es como volver a la revista Billiken. Hurra.

"Profe, me puede usted decir qué carajo estoy diciendo?"
Eso que vemos ahí, vendrían a ser las partes donde se desarrolla la historia. Y con esa hermosa gráfica, tenemos cinemáticas también por lo que vamos a tener los ojos contentos sin blur y esas cosas que se les agregan en las opciones a los juegos de tiros en las PCs.
Ahora, lo que nos importa más aún que gráficos vintage. El gameplay. ¿Cómo funciona esto de los acertijos, puzzles o lo que se supone que sean? Ingenua pregunta, es obvio que vas a usar el lapicito de la DS hasta para lo que no te imaginás. Pero esto va desde mover objetos, señalar o escribir la respuesta a alguna pregunta. Y en el Overworld manejás todo como si fuera una aventura gráfica. ¿Algo más? Sí, ¡Layton te da más! Es la combinación casi perfecta de la vieja escuela con los gadgets que tanto nos gustan: Además de usar como ya dijimos el lapicito hasta el hartazgo, podés bajar nuevos acertijos por Wi-Fi. Para los que decían que era al pedo, ahí tienen.
En el apartado musical (sí, también analizamos eso) el tema de resolución de problemas es repetitivo con ese tipo de repetición que te concentra y te pone nervioso al mismo tiempo, lo que te va a hacer odiarlo durante un tiempo y amarlo melancólicamente cuando hayas terminado todos los más de 120 puzzles.
En conclusión y en idioma criollo: Si bancás a la resistance y no jugaste el primero - "Professor Layton and the Curious Village" para los que se colgaron aún más feo- y quedaste pidiendo a gritos más puzzles cual psiquiátrico su medicación, no existís.
Figura 1: Layton y Luke observan al lector con cara de "Jugaaame, jugaaame" mientras un espía mutante de la CIA (esquina inferior) nos observa para intimidarnos y lograr que juguemos Halo hasta perder el cerebro.
Y con "The Diabolical Box", esperemos que calmen un poquito la sed de resolver problemas.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada